El Satélite Simón Bolívar no es un paño caliente

 

Heberto Alvarado Vallejo
@hormigadigital

El lunes 29 de octubre se cumplieron cuatro años de la puesta en órbita del Satélite Simón Bolívar, equipo que se ubicó en el espacio geoestacionario de Uruguay y que tuvimos que arrendar a la nación charrúa a cambio de un uso del 5% de la capacidad operativa…

Entre las premisas que justificó la salida del Satélite figuró inicialmente potenciar la señal de las televisoras de la Red Nacional de Medios Públicos, apoyar las telecomunicaciones nacionales y comunicaciones y también complementar el uso de internet en las regiones donde es imposible instalar radio bases móviles celulares, fibra óptica.

Ahora bien, si bien reconocimos el esfuerzo y la decisión política de invertir 150 millones de dólares en un equipo, en lugar de arrendarlo a terceros, debemos también ser críticos por la forma cómo se politizó el uso del satélite Simón Bolívar.

Es que los 3 millones 699 mil venezolanos que se conectan a internet a través del Satélite pudieron contar con otras alternativas de comunicaciones. El Estado ha sido lento y poco eficaz en priorizar sus proyectos de uso de las telecomunicaciones.

La enorme brecha de acceso a internet y servicios básicos como telefonía fija son una demostración palpable de que los servicios de telecomunicaciones en Venezuela están caminando peligrosamente a cumplir una política efectista y no efectiva.

Ejemplos tenemos muchísimos, uno no muy mencionado pero alarmante e inquietante es la poca presión que ejerce Conatel para el uso de la banda de 2.5Ghz, que en Venezuela está siendo subutilizada desde hace varios años.

Esta banda es crucial para el despliegue de banda ancha móvil inalámbrica, en el país, desde hace algún tiempo la operadora Movilmax realizó una pequeña operación en la ciudad de Caracas, que atendió con WiMAX algunos sectores de la capital, incluyendo Petare y Catia, zonas populares que aprovecharon el servicio.

Sin embargo, por los motivos que fuere, MovilMax, que tenía una concesión nacional, no pudo en casi una década aumentar su cobertura y generar una oferta comercialmente atractiva para los consumidores.

¿Por qué Conatel no presionó a la operadora? ¿Por qué no se estimuló la inversión para que ésta empresa u otra invirtiera en la banda de 2.5Ghz? ¿Por qué motivo no se erogaron las concesiones a las operadoras que incumplieron con los usuarios y sus compromisos con el Estado?

Además, de Movilmax y otras operadoras que utilizaron la banda de 2.5Ghz para ofrecer televisión paga, la Cantv también evaluó la banda para realizar despliegues de banda ancha móvil. Se probó WiMAX y otras tecnologías que si bien con el tiempo pasaron a estar rezagadas, por el aluvión detrás de LTE, pudieron generar beneficios a los consumidores y haber incrementado exponencialmente el acceso de las zonas populares, centros urbanos y en alguna medida en las regiones rurales.

Pasaron más de 7 años y no ocurrió absolutamente nada. Mientras otras naciones de América Latina avanzaron en sus despliegues de la banda 2.5Ghz, un caso palpable enColombia, con UNE, en Venezuela se atrasó inexplicablemente el despliegue de las tecnologías necesarias en los momentos indicados.

Ahora, con la efervescencia que ocurre en Sudamérica con los máximos eventos deportivos que se celebrarán en 2014 y 2016, Mundial de Fútbol y Olimpíadas, respectivamente, se está acelerando el uso de esta banda, especialmente en Brasil.
El Estado que libró, a través de Anatel, una lucha aguerrida para la liberación de la banda de la banda de 2.5Ghz, logró que está porción del espectro se reaprovechara para la banda ancha móvil.

Las subastas de las porciones de espectro generaron al fisco brasileño ingresos por encima de los 2 mil millones de dólares que otorgaron las empresas de telecomunicaciones en Brasil. Lo interesante de la acción de Anatel es que logró que los gigantes grupos que desplegarán servicios de internet de alta velocidad en el país se comprometerán en desplegar la banda de 450Mhz, para garantizar telefonía móvil en la zonas rurales.

La acción de Brasil está en evidente contrapeso con las acciones de Conatel, que no ha estimulado que otros operadores inviertan en el país para el despliegue de más servicios de telecomunicaciones.

La poca agilidad del ente regulador venezolano se suma a las ya difíciles características del mercado nacional, que limitan la inversión extranjera y dificultan la planificación de inversiones dentro del país.

La lenta repatriación de capitales, el poco estímulo para inversión extranjera pesan tanto como la ausencia de una política planificada para garantizar la banda ancha móvil. Genera por lo menos dudas, que luego de 7 años de iniciados los despliegues 4G en el país, estemos retrasados en comparación con otras naciones de América Latina y lo que es peor, limitando a más del 80% de la población del país a servicios de internet lentos y costosos. ¿Por qué?

Una conexión satelital, implica un costo enorme, además, no garantiza el ancho de banda necesario, como garantizar una velocidad de acceso acorde con la demanda de la población nacional.

En Venezuela, más del 80% de los usuarios de internet usa redes sociales, descarga vídeos y accede a Youtube para ver algún vídeo. Las conexiones, por lo tanto requieren potencia, ancho de banda y un soporte fijo, es decir, despliegue de fibra óptica.

Para preparar al país para la evidente evolución en los usos de internet se generó, hace más de 5 años la Octava Obligación del Fondo de Servicio Universal, en ella se desplegaría la Red Nacional de Transporte, que garantizarían el despliegue de 7 mil kilómetros de fibra óptica que, sumados a los casi 13 mil km instalados por las diversas redes del Estado, lograrían una inmensa red de más de 20 mil kilómetros de fibra óptica, que en un país de menos de un millón de km cuadrados, representarían un desarrollo impresionante, digno de los países más avanzados del mundo.

En abril de 2009, cuando era casi un hecho que la Cantv Socialista se haría con la responsabilidad de dicho despliegue conversamos con Socorro Hernández, quien era presidenta de la Cantv y Ministra del extinto ministerio de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales.

La actual rectora del Consejo Nacional Electoral nos comentó en aquel momento que una vez otorgada la responsabilidad de despliegue, la Cantv garantizaría tener lista la red lista en 2011.

"Si nos ganamos la obligación del servicio universal se le sumarian 6 mil kilómetros más a la red. Entre mayo de 2007 a diciembre de 2008 se le habían adicionado más de 1131 km, que era el pedazo de Edelca. También le adicionamos un tramo hacia Colombia, y unos pedazos en el centro del país. Estos tramos conformaron los 1131 km adiciones. Este año tenemos que incorporar el resto, eso si nos ganamos la obligación. Serían cerca de 6 mil kilómetros, el reto es construirlo en 18 meses. Podríamos estirar la entrega, pero no llegaríamos más allá del primer trimestre de 2011".

Luego de 3 años y medio, CANTV no ha cumplido con los tiempos de entrega. Recientemente, José Sosa, miembro del actual ministerio de Ciencia tecnología e industrias intermedias nos comentó que el retraso se generó por diverso imprevistos presentados durante el despliegue; uno de ellos el más notable: "la compleja topografía del país", que generó graves problemas y retrasos en muchas zonas donde se tuvo que realizar otra planificación para hacer las acometidas de la fibra óptica.

Resulta asombroso que la Cantv, encargada de ejecutar uno de los proyectos más importantes de las telecomunicaciones venezolanas en toda su historia, haya descubierto sobre la marcha lo intrincado que puede ser un territorio de nuestra geografía. Solo podemos considerar que falló el peritaje previo a la acometida o simplemente no se realizó ningún estudio.

Palabras más o menos, resulta por lo menos asombroso que a casi dos años de vencimiento del plazo dado por la Cantv, la red nacional de transporte siga siendo un proyecto, con poca o nula información sobre su estatus.

Con una base de más de 20 mil kilómetros de fibra óptica, las posibilidades de evolución de las telecomunicaciones en Venezuela son enormes. Por una parte las redes de transmisión de las operadoras móviles celulares tendrían un gran soporte, paralelo a los despliegues que ya realizan por su cuenta. También se tendría una columna vertebral para apoyar el desarrollo de operadoras más pequeñas , regionales, locales que podrían hacerse más competitivas

Se hubiese masificado el acceso a internet y más aún, se pudo lograr más ancho de banda necesario para ampliar la velocidad de nuestra internet. Tendríamos en 2012 más usuarios de internet que los actuales y más velocidad de acceso.

La Cantv en mora

Pero además de los incumplimientos en los tiempos de culminación de los trabajos, la Cantv tiene también sus propios "demonios". El abandono del proyecto Iptv y la posterior materialización del servicio de TV satelital, como una alternativa para cumplir con su oferta de TV Paga y no rezagarse, resultó una cortina de humo.

El DTH en Venezuela, tiene un líder indiscutible, que atiende a los sectores populares y que solo puede ser atacado con el ventajismo que implica ofertar paquetes con márgenes de perdidas, un lujo, que sólo se dan nuestras empresas públicas, por la falsa creencia del dividendo social.

La oferta de la TV Paga de Cantv, sólo logró cierto éxito cuando incluyó en su grilla canales comerciales. El pueblo quiere entretenimiento.

Sin embargo, también es válido pensar que el despliegue de la TV Paga de Cantv era una prioridad. Hablar de antenas instaladas o fabricadas en el país, a parte de las compras de decodificadores y el posterior subsidio, pues se venden a pérdida, una desconcentración de los planes que el Estado se fijó para el primer lustro de operaciones de la operadora.

Desde nuestra opinión era más trascendental, con más dividendo social y mejor beneficio para los ciudadanos, haber dedicado más recursos, tiempo y esfuerzo para el despliegue de los proyectos que la administración anterior de la operadora incumbente se fijó el final de la primera década del siglo XXI.

La llamada Cantv de Verizon tenía planeado llevar la conexiones de internet a niveles verdaderamente competitivos. Para 2010 la velocidad máxima de conexión a internet fija estaría en los 30 Mbps. Lo mejor que el precio sería técnicamente igual al que se paga hoy por un escueto paquete de 2 Mbps.

Con este tope, se hubiese logrado competitividad, pues los demás operadoras tendrían el derecho y el deber de equiparar sus redes a la de la CANTV.

Para las zonas sub urbanas y rurales, se hubiesen garantizados despliegues, por una parte con incentivos a los operadoras y por otra con políticas de Estado, como por ejemplo el uso del satélite Simón Bolívar y despliegues de móviles celulares.
La pregunta de base que nos hacemos en Hormiga Analítica es ¿Por qué no se dio continuidad a un plan de desarrollo de las telecomunicaciones que estaba claro, traería beneficios para todos los consumidores?.
Son necesarias las respuestas y las necesarias aclaratorias.

 Cuadros estadísticos y más información en la edición N°167 del Semanario digital Hormiga Analítica

COMENTARIOS


PUBLICIDAD


PUBLICIDAD

PUBLICIDAD